444D180A-6C9A-4C58-A892-D9E36DB5693A-15F

Fin de Tempoarda

Docu-ficción financiado por Ayudas Creación Injuve del Ministerio de Derechos Sociales, obra de Leonor Martín y Aída Red con la colaboración de Alejandro Sánchez.

QUÉ

Reflexión sobre los modelos de ocio de nuestras ciudades y las consecuencias medioambientales derivadas a través de un recorrido por más de 25 parques acuáticos abandonados en la Península Ibérica. El proyecto se formaliza en una pieza audiovisual documental donde se exploran cuestiones como el diseño del ocio, su obsolescencia y la relación de nuestras prácticas con la naturaleza.

CÓMO

Mediante el recorrido y análisis de estos restos del ocio a través de la mirada de un personaje que visita sus vacíos y nos hace preguntarnos sobre el pasado, el presente y futuro de los mismos. El personaje, durante su viaje, se encontrará con profesionales de los campos del diseño, la gestión de los recursos o las prácticas de ocio, quienes aportarán su mirada experta sobre los temas tratados.

MARCO CONCEPTUAL

España se encuentra entre los países con más problemas de escasez de agua, siendo el único junto a Grecia de toda la UE donde se alcanzará una situación de extrema pobreza acuífera en 2040 debido a la sobreexplotación de sus recursos.

Estos datos contrastan con la existencia de más de 100 parques acuáticos. El éxito de estos centros en los años 80 y 90 ha ido disminuyendo y se atisba su crisis, considerando la frenada de sus construcciones y el cierre de más de 25 parques en los últimos años. El futuro al que nos enfrentamos es compartido con Portugal, donde muchos parques ni siquiera han sido terminados de construir. Frente a esta situación, cabe hacerse preguntas como: ¿Cuáles han sido las razones del abandono? ¿Cuál es el impacto ambiental en su entorno? ¿Qué gestión del agua se ha hecho durante su actividad?

Todo esto, unido a los cambios en los modelos de ocio, cuya evolución tiende cada vez más a un ocio individual, así como a la falta de planificaciones urbanas, han llevado a muchos de estos centros a la clausura. Esto nos lleva a reflexionar sobre el nivel de obsolescencia de los modelos de ocio imperantes a día de hoy. ¿Podemos pensar espacios de ocio colectivo menos obsoletos? ¿Es posible diseñar teniendo en cuenta la huella que dejamos en nuestros territorios?

Estas líneas se terminan de escribir en plena cuarentena, bajo el estado de alarma decretado tras la aparición de la COVID-19 y, tras los estragos sociales acontecidos, es muy probable que esta primavera ninguno de los parques en activo abra sus puertas, conllevando en algunos casos al cierre definitivo de muchos de ellos.